Comprender el estado de tus uñas
Antes de buscar una solución a tu problema, es necesario comprender las causas. De lo contrario, ¡tienes una probabilidad entre dos de no aportar a tus uñas lo que realmente necesitan! Y, como era de esperar, la lista es larga: el uso frecuente de productos químicos, un cuidado inadecuado de las uñas (cortarlas demasiado cortas, mordérselas, limarlas con demasiada frecuencia), el estrés, las carencias nutricionales o incluso las enfermedades…
Nuestras uñas se ven sometidas a un gran desgaste por nuestras tareas diarias y pueden acabar muy debilitadas. Aquí tienes algunos consejos para reconocer rápidamente tus síntomas:
Mis uñas están estriadas, ¿qué puedo hacer?

- Si las estrías son verticales y poco profundas, no hay motivo para alarmarse: suele deberse al envejecimiento natural de la uña. Cuídalas aplicándoles regularmente aceite nutritivo y elimina los cortauñas de tu rutina diaria: sustitúyelos por limas finas que no irriten tus uñas. No te prives de una bonita manicura por miedo a debilitar aún más tus uñas, y opta por las uñas postizas reutilizables que se pegan con pequeños adhesivos. Son mucho menos agresivas que el pegamento líquido, ¡y podrás lucir una bonita manicura durante más de una semana sin ningún riesgo!
- Si las estrías son verticales y profundas, puede tratarse de una carencia nutricional o de una enfermedad dermatológica. Acude rápidamente a un profesional sanitario para recibir un tratamiento adaptado a tu problema.
- Si las estrías son horizontales, significa que la matriz de la uña se ha visto afectada. Y el motivo es, sin duda, un uso excesivo de la manicura. Para solucionarlo, deja de hacerte la manicura durante un tiempo y cuida tus uñas naturales. Masajéalas regularmente con aceites hidratantes, como el aceite de cuidado, y toma vitaminas que favorezcan el crecimiento de las uñas (vitaminas B y D o zinc).
Mis uñas están blandas, ¿qué puedo hacer?

Seguramente ya lo intuyes, y tienes toda la razón: las uñas blandas son el resultado de una exposición demasiado frecuente al agua. Para remediarlo, cambia tus hábitos y protege tus uñas! Esto se consigue con gestos muy sencillos del día a día, como llevar guantes al fregar los platos o evitar las duchas demasiado calientes y prolongadas.
También puedes proteger tus uñas con una base adecuada o con uñas postizas reutilizables: son perfectas para mejorar su aspecto y, sobre todo, para protegerlas de las agresiones externas.
Si observas hoyuelos en tus uñas, es importante que acudas al médico, ya que puede ser un síntoma de falta de hierro.
Tengo las uñas amarillas, ¿qué puedo hacer?

El tabaco y los productos inadecuados para las uñas suelen ser la causa de su coloración amarillenta. Algunas especias, como el azafrán, la cúrcuma o el curry, también pueden manchar las uñas. La técnica más popular para blanquear las uñas consiste en hacerles un pequeño baño durante 10-15 minutos con:
- limón
- bicarbonato sódico
- vinagre blanco
Sin embargo, si tu uña está amarilla, gruesa y se despega, probablemente se trate de un hongo y de una micosis. A continuación te ofrecemos algunos remedios naturales que pueden ayudarte a tratar una micosis:
- El aceite esencial de árbol de té: conocido por sus propiedades antisépticas, antiinflamatorias y antimicrobianas, es perfecto para este tipo de casos. Aplícalo varias veces al día para eliminar el hongo responsable de la micosis.
- El vinagre de sidra : diluye dos cucharadas soperas de vinagre de sidra en una palangana con agua tibia y sumerge la uña durante unos quince minutos; repite este proceso dos o tres veces al día.
- Aceite de lavanda y de coco: conocidos por sus propiedades antimicrobianas, son un auténtico aliado en el tratamiento de tu micosis. Aplícalos varias veces al día sobre la uña afectada.
Ten en cuenta que estos remedios naturales no sustituyen en ningún caso al diagnóstico y al tratamiento prescritos por un médico. Si tus síntomas persisten, es preferible acudir a un médico de cabecera o a un dermatólogo.
Mis uñas se parten y se agrietan, ¿qué puedo hacer?
¿Limpias la casa y friegas los platos sin guantes? ¿No te separas de tu cortauñas favorito? ¿Pasas horas bajo la ducha a 40 grados? ¿Te haces la manicura con frecuencia y no utilizas productos de muy buena calidad? ¿Nunca o muy rara vez cuidas tus uñas masajeándolas con aceites y cremas adecuadas?
Si te has reconocido en alguna de estas situaciones, ¡es hora de mimar tus uñas! Para ello, tendrás que cambiar algunos de tus hábitos.
- Usa guantes cada vez que utilices productos que puedan dañar tus uñas.
- Reduce la duración de tus duchas.
- Evita cortarte las uñas y opta por limarlas con una lima fina.
- En cuanto detectes una grieta, líjala para evitar que se agrande.
- Hidrata a diario tus manos y tus uñas con aceites adecuados, ¡sobre todo después de quitarte el esmalte!
Conclusión
En resumen, estos son nuestros principales consejos, válidos en todos los casos, para mejorar la calidad de tus uñas y hacerlas más fuertes y sanas :
- ¡Mejora tus hábitos y protege tus uñas a diario! Usa guantes cuando realices actividades manuales y pasa menos tiempo en la ducha.
- Para tus manicuras, opta por soluciones sencillas que solo requieran una preparación muy ligera de la uña, como las uñas postizas reutilizables que se pegan con adhesivos.
- No te pongas postizas todo el año y deja que tus uñas respiren al menos entre 2 y 4 días entre cada aplicación, y aprovecha para hidratarlas con productos adecuados.
- Toma complementos alimenticios para las uñas: silicio, zinc o vitamina B8.
